lunes, noviembre 02, 2009

Cervantino 2009


jueves, octubre 29, 2009

25

Y quisiera tener 15.

miércoles, octubre 21, 2009

De nada

Me sirve llorar, por algo que nunca valio la pena.

Y te odio, pero mas me odio yo, por permitirtelo.
 

miércoles, octubre 14, 2009

aaaaah!

Estoy tan aburrida que no se ni que poster.. aaaaah!


miércoles, septiembre 16, 2009

¿Qué dirían de mi, si supieran…

• Que alguna vez de mi vida fui tan insegura que dejé de ir a la escuela porque mi cabello era un desastre?

• Que llegué a ser tan autodestructiva que me rodeaba de gente que me hacía daño y que ingería alcohol por mil razones ajenas al placer de disfrutar una copa?

• Qué pasé una temporada tratando de comprarme la historia del matrimonio feliz, jugando a engañar a todos y yéndome a la cama noche a noche con un extraño al lado?

• Que a ese extraño lo culpé montones de veces por lo que me pasaba, todo por no tener el valor de reconocer que yo también tenía mi porcentaje de culpa?

• Que alguna vez en mi vida estuve sentada en un rincón por horas, mordiéndome las uñas y con la clara idea de que el camino de mi felicidad había llegado a su fin. Todo porque el hombre al que amaba, me dejó?

• Que durante una relación me olvidé de quererme, de cuidarme, de comprarme ropa coqueta, de salir con mis amigas y de divertirme?

• Que alguna vez, por miedo a la soledad, me escuché mentirle a un hombre diciéndole “te amo”?

• Que en un momento de mi vida sentí que no tenía caso salir de mi encierro ni juntarme con el resto del mundo pues no había un hombre que me hiciera compañía?

• Que por momentos me sentí terriblemente culpable de que en mí no existiera eso que algunos llaman el instinto materno?

• Que en el pasado estaba tan locamente enamorada –según yo– que le rogué a mi hombre que no me dejara?

• Que pensé que el mundo estaba en mi contra porque la vida de los demás transcurría en un ambiente de armonía y progreso mientras a mí me estaba llevando la chingada?

• Que creí que todo lo que yo era y seria se había ido empacado en la maleta del hombre que vi salir por la puerta aquél martes?

• Que me enojé tanto con el género masculino por culpa de aquel hombre, que me propuse desquitarme con todos y me puse un tiempo el traje de zorra, destruyehombres, mentirosa?

• Que durante un tiempo me hice la disimulada y preferí cargar en silencio con la cornamenta con tal de no reconocer ante el mundo que mi historia de amor estaba terminada?

• Que estuve por años buscando respuestas, obedeciendo de dientes para afuera a dogmas de fe que no tienen nada qué ver conmigo, con tal de pertenecer a un grupo que me hiciera sentirme aceptada?

• Que llegué a pensar que la verdadera felicidad radicaba en las riquezas materiales y mucho tiempo hice alarde de los montones de lujos que me rodeaban?

• Que cada vez que daba mi discurso millonario hacia caso omiso de la gente que me miraba con una mezcla de lástima y hartazgo?

• Que intenté llenar mi soledad con bolsas, zapatos, ropa y joyas?

• Que alguna vez pensé que mi verdadera plenitud era tener una pareja, hijos, una casa y un lindo coche?

• Que me enojé con todo el mundo cuando nada de eso llegó?

• Que me enojé mucho más cuando eso llegó y descubrí que ni así era feliz?

• Que me daba miedo vivir mi sexualidad plenamente porque temor al qué dirán?

• Que una etapa sufrí de una inseguridad tan grande que me enredé más allá de las sábanas con un hombre casado que acabó dejándome peor de lo que estaba?

• Que por supuesto, durante meses me engañé pensando que todo cambiaria y que a pesar de las adversidades acabaríamos juntos y felices?

• Que en cierto momento de mi vida creí que el hombre que me hacía sufrir me despreciaba por ser muy flaca, o muy gorda, o muy narizona, o por no tener ojos verdes, ni chichis?

• Y que en circunstancias opuestas, para terminar una relación que me tenía harta, puse el mismo pretexto y le dije a mi ex que físicamente no era mi tipo?

• Que durante una temporada de profunda frustración, mi defensa fue volverme hostil y agresiva con todos cuando me rodeaban?

• Que la realidad en la que vivía me resultaba tan nefasta, que viajé lejos de mi país y durante un año estuve mintiéndole a la gente, contándole una historia rosa que incluía un amor absolutamente inverosímil?

• Que nunca me percaté de que nadie me creía cuando contaba mi mentira una y otra vez?

• Que alguna vez canalicé mis frustraciones refugiada en el trabajo y pasaba, mañana, tarde y noche pegada a la computadora para así hacer de cuenta que “no me pasaba nada”?

• Que alguna vez me molestó tanto mi vida, que llegué a la conclusión de que no la quería?

• Que así como un tiempo decidí que mi fuente de felicidad radicaba en mi capacidad de producirme, en otro momento me descubrí tan fea y vieja que me olvidé de la dieta y el maquillaje?

• Que alguna vez dejé de depilarme las piernas y comprarme lencería bonita por la simple razón de que “no tenía un hombre que se diera cuenta”?

• Que por momentos, la idea de estar sola, sin compañía de ningún tipo me aterraba?

• Que cuando un ex amor misogino me gritó en la cara que yo era el desperdicio de la especie, que no servia ni dentro ni fuera de la cama, me lo creí?

• Que un tiempo llevé el estandarte de la borracha social y me bastaba un vodka tonic para soltar mi discurso de perfección y sabiduría y escupirle en la cara a todos los presentes que eran unos pobres imbéciles porque no tenían ni habían logrado lo mismo que yo?

• Que un día, después de que todo esto pasó, me vi en el espejo y descubrí que había llegado el momento de volver a empezar?

¿Qué dirían, entonces? Obviamente, este tipo de reacciones no han sido sólo de mi persona, sino de muchas otras a quienes respeto y de un modo u otro, son parte de mi vida. ¿Saben por qué les tengo admiración? Porque todos han soportado el dolor de equivocarse y luego, rectificar; De reconocer que con todos los defectos que tenemos, vale la pena seguir en esta fantástica aventura.

Felices pasos.

Columna tomada de http://www.milenio.com/node/255262